TERAPIA NATURAL DE FLORES DE BACH

Las flores de Bach son un sistema de curación natural formado por 38 remedios florales extraídos de la esencia de determinadas flores, plantas y árboles cada uno de los cuales se asocia a un estado anímico o tipo de personalidad. La cualidad de cada flor nos ayudan a recuperar el equilibrio y la armonía con nosotros mismos.

¿Quién puede tomarlas?

Las Flores de Bach son para toda la familia (bebés, niños, embarazadas, personas mayores, etc.), porque son completamente seguras y naturales. Carecen de contraindicaciones y efectos secundarios. No tienen riesgo de sobredosis, ni conllevan adicción. Son compatibles y no sustituyen a otros remedios, alternativos o alopáticos.

 


¿Para qué sirven?

-  Para calmar el estado de ánimo y disfrutar la vida sin temores.

-  Para desarrollar confianza en uno mismo y firmeza de carácter.

-  Para tomar decisiones sin dilemas tortuosos.

-  Para escuchar el cuerpo y respetar sus límites.

-  Para sentir mayor motivación e interés por la vida.

-  Para concentrar la atención en el presente.

-  Para aprender de los errores del pasado.

-  Para dar fuerza interior, expresar y defender opiniones propias.

-  Para recuperar la felicidad y la alegría de vivir.

-  Para el aprecio, perdón y aceptación de uno mismo.

-  Para desarrollar puntos de vista flexibles y respetuosos.


¿En qué consiste la terapia de Flores de Bach?

El Dr. Bach ofreció este sencillo método a modo de "botiquín emocional" para que teniendo un mínimo de conocimiento sobre las flores sirviera de auto-ayuda, especialmente en las situaciones agudas o puntuales. Sin embargo, cuando se trata de situaciones o problemas arraigados en el tiempo, es frecuente que existan mecanismos y bloqueos en el carácter de la persona de los que no es consciente y que a menudo escapan a su propia percepción. En esos casos, puede ser necesaria la ayuda de un terapeuta para un tratamiento personalizado.

La consulta tiene una duración de 1 hora aproximadamente.

El precio de la consulta es de 40 € (Alumnos del centro) / 45 € (No alumnos)

 

Consulta y tratamiento floral a cargo de David Colinas Pinillos, terapeuta floral (Formación oficial,  "Practitioner B.F.R.P" (Bach Foundation Registered Practitioners del Centro Bach)

Un poco de historia ... ¿quién las descubrió y cómo lo hizo?

Edward Bach nació en Inglaterra en 1886. En su época, fue un reconocido y prestigioso médico, bacteriólogo y homeópata. Tras años de dedicación a la medicina tradicional, fue despertando en él la inquietud de encontrar una forma de curación natural, más sencilla y sin efectos secundarios, que tratara lo que, en su opinión, era el verdadero origen de la enfermedad: el desequilibrio y desarmonía en el estado anímico y mental de las personas.

Sin embargo, en 1917 sufrió un colapso por una grave hemorragia, y tras la operación, los médicos le dijeron que le quedaban 3 meses de vida. Bajo este shock, volvió a su trabajo decidido a dedicarse en cuerpo y alma a hacer una última contribución a la medicina antes de morir.

Pero, para su sorpresa, según pasaba el tiempo se sentía cada vez mejor y con más fuerzas, y pensó que se debía a la felicidad que le aportaban sus nuevas investigaciones en busca de nuevos remedios. Confirmó con su experiencia la creencia de que el estado anímico y mental tenían un efecto real en la salud física.

Junto con su ayudante Nora Weeks, y tras años de ensayos, errores e investigación con miles de plantas, fue encontrando uno a uno los 38 remedios, que fue probando con éxito consigo mismo y con sus pacientes, comprobando como sus males se aliviaban de manera natural. Su grado de intuición se desarrollo de tal forma que sufriría el estado emocional que necesitaba curar hasta encontrar la planta o flor que le ayudaba. El Dr. Bach no ofreció ninguna explicación  científica de cómo o por qué actuaban sus remedios. Lo que ofreció fueron cientos de historias de casos de curación.

A los 50 años murió en paz, un año después de anunciar que había terminado de completar su sistema de curación, logrando sobrevivir casi 20 años más del pronóstico que los médicos le hicieron, y dejando un legado que dura hasta nuestros días.